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20 de junio de 2014

¿De hueso o de marfil?


¿Esto es hueso o marfil?

Esta es la típica pregunta que nos hacen a diario en la tienda cuando nuestros clientes se paran a ver las piezas que tenemos con esos materiales. Hoy voy a intentar sacaros un poco de dudas y, aunque para los expertos sea un tema complicado de confirmar, intentaré daros unas cuantas nociones para que vosotros mismos podáis o intentéis diferenciarlos.

La primera diferencia que tienen es de dónde proceden. Casi todo el marfil se saca, o más bien se ha sacado, de los colmillos de los elefantes, pero también de las ballenas, morsas e incluso alguno de algún cocodrilo de agua salada. El hueso ya se sabe que procede de la materia ósea de animales, no muy especificados cuáles son. Estos dos materiales son tan parecidos que a simple vista es difícil distinguirlos como ya sabéis y más cuando han sido tratados y tallados por los artesanos especialistas.

colmillos de elefantes

En el caso del marfil, es difícil encontrarlo hoy en día ya que desde hace unos años, allá por los años setenta, está prohibido el uso de éste para comercio y está muy protegido, así que es una de las razones por la que está muy cotizado. Ya sabemos las leyes de mercado de oferta y demanda, a menor posibilidad de encontrar un producto, más caro se vuelve. Aparte, por supuesto, de su belleza y vistosidad al llevarlo puesto.


Los expertos, que son los que nos enseñan a los demás comerciantes a conocerlo, tienen varias formas de comprobar si una  pieza es marfil, o hueso. Todas esas pruebas no son fáciles de llevar a cabo, por lo que algunas veces Rocío y yo hemos tenido que ir a consultar a algunos de ellos sobre algunas piezas en las que teníamos dudas, e incluso alguno de ellos ha dudado y nos ha derivado a otro compañero más conocedor de ese tema. Por eso insisto en que el tema es algo complicado.

lágrimas de hueso

Volviendo a las técnicas para descubrir este dilema, hay dos que suelen ser las primeras que se hacen y en las que intervienen sobre todo la vista y el tacto:
           
                            1. El marfil suele tener unas líneas paralelas como las que se forman en el interior del tronco al hacerle un corte transversal, aunque algunas veces son tan sutiles que es necesario verlas con lupa. Por lo tanto cuando se ven a simple vista no se duda que es marfil, pero algunas veces hay que hacer otras comprobaciones porque el no verlas no significa que no lo sea.¡ Toma ya! Empezamos con las dificultades...


imagen de una bola de marfil


                            2. El hueso suele ser un material más poroso y presenta puntos u hoyos oscuros. Pero en algunas ocasiones en los que se blanquea la pieza ese indicador no se aprecia. ¡Andando! En contraposición, el marfil suele ser muy suave y brillante, aunque algo amarillento, pero a veces lo han tratado con aceites y se vuelve con un ligero tono marrón.

Broches varios antiguos de hueso con un tallado minucioso
Por otra parte, los expertos tienen también en cuenta el peso de la pieza. Se supone que la pieza de marfil es más pesada que la de hueso, pero claro para comprobarlo deberían ser las dos piezas aparentemente iguales para poderlas comparar en peso y decidir cuál es la más pesada. Otra dificultad porque eso normalmente no es posible hacerlo.

Una vez que se han comprobado todas estas técnicas y se siguen teniendo dudas, el último paso sería coger un alfiler previamente puesto al fuego, y en una parte que no se vea mucho de la pieza pincharla. Si es hueso dejará un leve olor a quemado, pero si es marfil no se alterará para nada. Ahora, ¿Quién se atreve a cargarse una bolita de marfil o hueso para comprobar eso? Buff, yo no desde luego.

pendiente antiguo de hueso

Nosotras hemos viajado mucho y ya con los años que llevamos en esto hemos visto muchas piezas de ambos materiales, y aún así, nos han engañado algunas veces dándonos hueso como si fuera marfil. ¿Alguien que se dedique a este producto puede decir que nunca le ha pasado? No creo, esto es muy normal en este gremio.

Por eso, como ya he comentado antes, hemos ido varias veces a preguntarle a compañeros más expertos en la materia, por algunas piezas, porque no nos gusta desconocer lo que tenemos.

Así que, para curarnos en salud cuando dudamos, vendemos la pieza como hueso, y le damos valor por su belleza en el tallado, su antigüedad o su elegancia al llevarla, independientemente de que sea marfil o hueso.


maravilloso broche antiguo de hueso tallado a mano

Sé que es un tema complicado, y que no son muy objetivas las pruebas que se usan para comprobarlo, pero espero que os haya servido para conocer un poco más las diferencias entre estos dos materiales tan apreciados.

Como ya os he comentado en otros posts, me encanta aprender, y uso mucho internet, por eso todo este tema lo he sacado de bichear por la red, aparte de escuchar a los expertos hablar de esto muchas veces.

¿Os ha parecido curioso? ¿Seríais capaces de intentar diferenciarlos? Me encantaría que me lo contárais.

Hasta la próxima...




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1 comentarios:

Lara García dijo...

Hola Sandra,
Yo sería incapaz de diferenciarlos, quizás por el color... Pero lo dudo jajajaja.

¡Besos!

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Me hace mucha ilusión recibir comentarios. Muchas gracias, un saludo